jueves, 18 de agosto de 2011

Capitulo 113.


Paul se sorprendió un poco, pero te siguió. El se fue a saludar a los demás y tu te fuiste a sentar con Cyn. Ella te decía que Paul se veía como si fueras alguien de cristal, porque siempre te tenia cuidada y te veía como su fueras lo mas preciado en su vida. A ti te hizo sentir algo rara ese comentario, te sentiste como emocionada y apenada, pero a la vez, mas que nada, amor.
Ringo y George felicitaban a Paul con mucho entusiasmo, mientras tu y Cyn platicaban un rato. Terminaron de felicitarlo y siguieron su camino con ustedes, ahora se dirigían a comer.

En el camino tu casi no estuviste con Paul, estabas con George. Te la pasabas muy bien con el, en verdad confiabas en el y además era muy agradable. Te contaba de su vida amorosa y se te hacia el chico mas lindo, era muy inocente. Platicaron sobre ti también, sobre tu y Paul. Con el no te molestaba hablar sobre su relación, pues era tu amigo y de Paul también.
George se fue con Ringo de repente, entonces te fuiste con Paul. El iba hablando con John y Cyn solo estaba agarrada del brazo de John. Paul traia sus manos en sus bolsillos del pantalón, se veía muy bien cuando hacia eso, asi que tu te detuviste y esperaste a que el llegara hacia donde tu estabas embobada.
Te quedaste ahí parada y Paul se quedo ahí contigo con su risilla que aunque tratara, no la podía esconder.
-       Y de que tanto hablaban?- te pregunto Paul con su gran sonrisa, la verdad se te hizo un poco rara esa pregunta, pues sono muy envidioso.
-       No te preocupes, mi tema de conversación normalmente eres tu- dijiste segura.
-       Oh, bueno, el mio también- contesto el aliviado.
Jamas dejarías a Paul y menos por su amigo, se te hacia de muy mal gusto además de que George te veía como su amiga y nadamas al igual que tu lo veias a el.
John y Cyn ya iban muy adelantados al igual que Ringo y George. Paul y tu iban lentamente caminando, sin preocupaciones, nada existía mas que tu y el. Era perfecto.

Llegaron a un lugar bastante elegante, era como una pequeña isla, ahí había puro marisco y en especial, langosta. Era un lugar sumamente elegante para ti, había coches muy lujosos en la entrada. Entraron al lugar y parecía un barco, un elegante barco con una pequeña terraza al fondo, era todo blanco con azul.
Paul escogió una mesa afuera y ahí había una pequeña ‘’presa’’ en la que la terraza estaba encima, como si fuera un puerto. Tu de inmediato te fuiste a el barandal a ver el agua, Paul te siguió y te acorralo por la cintura y el barandal susurrándote al oido ‘’eres perfecta’’ eso hizo, mas que las palabras en si, la voz de Paul, su aliento, su tono, hizo que cerraras tus ojos y por un momento imaginaste que Paul y tu estaban solos en el mar como aquella vez que te pidió que fueras su novia.
Reaccionaste de repente y lo volteaste a ver, lo primero que encontraste fue su boca, pero antes de basarlo, lo abrazaste muy fuerte poniendo tu cara en su cuello, y el, también te abrazo recargando su cara en tu cabeza. Amabas el olor de Paul, era tan especial, exquisito.
Pronto, te alejaste de el y te beso la frente, acaricio tu cabello viendo tus labios y te beso rápidamente y te jalo hacia la mesa, las sillas eran de madera fina con colchones de piel, el mantel era muy suave y liso.

Te sentaste al lado de Paul como el te indico y el tomo tu mano. Comenzaron a ver la carta, todo estaba carísimo asi que no supiste que escoger.
-       Eh, Paul?-
-       Que paso preciosa?- te contesto.
-       Emm, que vas a pedir?- le preguntaste sin querer insinuar nada.
-       Pues no lo se, seguramente langosta, no sabes que pedir?-
-       Mm, la verdad no Paul, esque nunca había venido y no se que sea bueno- replicaste.
-       Mira, la langosta se supone que puedes pedir la cantidad que desees, asi que si quieres, podemos pedir para dos personas, y compartimos. Que te parece?- sugirió.
-       Muy bien, perfecto Paul- contestaste aliviada cerrando la carta.
-       Que conforme eres- te dijo Paul sonriente.
-       Te amo- le contestaste viendo a sus ojos.
-       Y yo a ti- te contesto.
Comenzaron a hablar todos y Paul acariciaba tu mano, tu solo escuchabas lo que los Beatles discutían, al igual que Cynthia.
Habia gente famosa ahí también pues habías reconocido a algunos cuantos británicos famosos. Tu mirabas a tu alrededor, veias como la gente siempre observaba su mesa y tu estabas un tanto apenada, pues no estabas acostumbrada y tampoco te gustaba, tener la atención de grandes masas.
Paul pidió lo que habían quedado, de tomar, el pidió una bebida extraña, muy elegante por cierto, y tu sin saber que hacer, pediste solo agua mineral. Todos los demás ordenaron su comida y les retiraron la carta. Siguieron hablando y bromeando en lo que llegaba la comida.
Paul seguía con tu mano en las suyas, las acariciaba. De pronto el dejo de hablar y se levanto, tu lo volteaste a ver y el te estiro la mano para que tu la tomaras, te jalo y se fueron. Nadie se dio cuenta al parecer de tan entretenidos que estaban discutiendo. 

viernes, 29 de julio de 2011

Capitulo 112.

Estaban en el centro de Londres, caminando por las hermosas calles frias y elegantes, Paul iba sonriente, estaba verdaderamente feliz, al igual que tu, pero tu no lo expresabas tanto ya que Paul te dejaba sin habla con esa radiante sonrisa que tiene.

Entraban a las tiendas, veian todo lo que les llamara la atención, y como Paul es como un niño, pasaban a cada una de las tiendas, veian detenidamente las cosas, y también a ustedes. Paul te tenia agarrada de la mano, no te soltaba, como si te fuera a perder por siempre, te sostenía. Jugaba con tu cabello, acariciaba tus manos, pasaba sus manos por tu espalda y hombros, cada vez que lo sentías cerca te quedabas paralizada. Jamas te habías sentido tan atraída a el como hoy, el estaba completamente perfecto.
Pasaron las horas muy rápido, ya que, anduvieron paseando por las tiendas durante mucho tiempo hasta que llegaron a un hermoso parque con una gran fuente, Paul supo que ibas a querer ir asi que antes de decir cualquier cosa, te volteo a ver, sonrio y se dirigieron para alla.
Llegaron y se fueron directo a la enorme fuente, sentían como la brisa del agua llegaba a sus rostros, tu volteaste a ver a Paul, y estaba frunciendo su nariz por la brisa y reíste. El se paro delante de la fuente y te tomo de la cintura, y te comenzó a besar. Tu dejabas que sus labios exploraran los tuyos y lo abrazabas muy fuerte, estaban como conectados uno al otro por sus sentimientos, se amaban y tu te dabas cuenta de que ambos sentían lo mismo.

Paul se detuvo y tu al principio te pareció algo extraño pues siempre eras tu la que se detenia, pero esta vez fue el y te sentiste mal, pues pensaste, como siempre, que tu eras la culpable de eso. Pero no fue asi, Paul quería irse a sentar, te abrazo por detrás y coloco su rostro en tu cuello, susurrándote palabras hermosas. Tu te sostenías de sus manos que estaban atadas a tu cintura.
No pudiste resistir mas y volteaste a besarlo, pusiste tus manos en su pecho, y el te seguía teniendo en sus brazos por tu cintura, este beso, fue un poco mas tranquilo y lento que el anterior. Cada vez que respiraba, tu te quedabas inmóvil, no sabias que hacer.
De pronto, escuchaste carcajadas, se te hacían muy familiares aquellas risas. Dejaste de besar a Paul, pero el seguía buscando tus labios, te asomaste y viste como John estaba con George y Ringo, Cynthia solo estaba sentada cerca de donde ellos estaban.
-       Paul…- lo llamaste.
-       Que pasa?- contesto aun besándote.
Te alejaste de el y señalaste discretamente donde estaban ellos.
-       No importa- dijo después de voltearlos a ver y te siguió besando.
Tu no querías seguir, pues era el cumpleaños de Paul y tu no eras la única que lo quería con el, también estaban sus amigos, que tal vez, lo querían saludar y felicitar asi que decidiste alejarte de Paul y tomarlo de la mano avanzando hacia los demás.